El origen: un hallazgo que transformó el futuro
Impulsados por tres generaciones de visión empresarial, perforamos un pozo profundo en nuestras instalaciones. A 120 metros bajo tierra encontramos un acuífero de agua cristalina, libre de contaminantes, con una composición mineral excepcional.
Este descubrimiento marcó un antes y un después para Industrias La Esmeralda. Lo que comenzó como una búsqueda de autosuficiencia hídrica se convirtió en una nueva línea de negocio con estándares de calidad de exportación.
Don Isidoro Rey (fundador, 91 años) supervisó personalmente el proyecto, asegurando que el legado familiar continuara fluyendo con la misma pureza de siempre.